El aislante térmico como soporte directo de la teja recibida con mortero: ROOFMATE PT-A
Dada la pendiente de una cubierta inclinada, para que un aislante sea un buen soporte directo de la teja, instalada al modo tradicional (pellada o cordón de mortero), debe asegurarse que no habrá desplazamientos de las tejas por deslizamiento sobre el aislante térmico.
El acabado superficial del aislante deberá ser tal que el mortero de agarre de las tejas quede firmemente anclado al aislante. Las planchas de poliestireno extruído ROOFMATE™ PT-A, gracias a sus excelentes propiedades mecánicas, se han podido diseñar y fabricar con un acabado superficial acanalado por una de sus caras, con suficiente robustez para permitir un adecuado anclaje del mortero de la teja, como se ha podido comprobar en las baterías de ensayos practicados con ellas y, sobre todo, en los 15 años ya de experiencia de cubiertas inclinadas aisladas con dichas planchas, tanto en España como en Portugal.

La estabilidad, ante succiones provocadas por viento, del sistema formado por las planchas ROOFMATE PT-A y las tejas depende de la propia estabilidad de las tejas, como en cualquier cubierta inclinada. Las planchas ROOFMATE PT-A no suponen ninguna pérdida de estabilidad, siempre que estén adecuadamente fijadas al soporte (véase “Instalación”). Además las planchas ROOFMATE PT-A cuentan con todas las propiedades del poliestireno extruído, tanto de elevadas características mecánicas como de insensibilidad a la humedad, y, como ya se ha indicado, cumplen con los requisitos generales de un aislante térmico en cubierta inclinada, bajo teja.