Aislar cubiertas planas invertidas
La cubierta plana tradicional o convencional puede presentar una serie de efectos perniciosos para el sistema de impermeabilización ya que, al instalar la membrana de impermeabilización por encima del aislamiento, queda sometida a:
- “choque” térmico, tanto diario como estacional / anual.
- daños mecánicos, en particular durante la obra.
- degradación por radiación ultravioleta.
- degradación -también del aislamiento- por humedad atrapada bajo la impermeabilización, procedente de lluvia durante la instalación, de la propia humedad de los materiales de construcción, o de condensación intersticial.
En la cubierta plana invertida, al “invertir” las posiciones convencionales de impermeabilización y aislamiento térmico, colocando el aislante sobre la impermeabilización (figura 01), la durabilidad de cualquier impermeabilización aumenta notablemente al suprimir del todo los efectos perjudiciales mencionados.
Así ocurre, p.ej., con el “choque” térmico: en la figura 02 se reflejan las variaciones anuales de la temperatura de la impermeabilización en los casos de cubierta convencional y cubierta invertida. Se puede apreciar que las variaciones de la temperatura de la impermeabilización en la cubierta invertida son sustancialmente inferiores a las de una cubierta convencional. En la figura 03 se ve específicamente una probable situación comparativa durante un día soleado en verano.

Además el aislamiento térmico de una cubierta invertida:
- puede ser instalado bajo cualquier condición meteorológica, lo que implica rapidez de ejecución.
- permite que la impermeabilización, situada por debajo, es decir, en la “cara caliente” del aislamiento, cumpla también el papel de barrera de vapor, con lo que, en vez de haber dos capas impermeables como ocurre en la cubierta convencional -y el aislante entre medias, con el riesgo de degradación por humedad atrapada entre ambas capas- hay una sola capa impermeable con doble función.
- requiere una mínima incidencia de mano de obra gracias a la sencillez y rapidez de colocación.
- facilita el acceso a la impermeabilización en caso de reparación y, en todo caso, reduce su mantenimiento.
- posibilita múltiples acabados (no transitables, transitables, parking, ajardinado, etc)
Por supuesto el concepto de cubierta invertida explicado depende absolutamente de un aislante térmico con unas propiedades excepcionales, no sólo térmicas, sino también mecánicas y de insensibilidad a la humedad.